Hueso sacro

Tequixquiac

Hueso sacro

El cuatro de febrero de 1870, durante las excavaciones para la construcción del canal que desagua la cuenca de México, en el Tajo Tequixquiac, se realizó el valioso hallazgo, a unos 12 metros de profundidad. El Hueso Sacro llama notablemente la atención por las entalladuras o cortes que tiene formando con la última vértebra de un camélido la cabeza de un mamífero. Es el primer testimonio artístico del que se tiene noticia, con una antigüedad de 12 mil a 14 mil años, según los exámenes de radioactividad a los cuales ha sido sometido el fósil.